ORGANIZACIONES HISTORIAS DE VIDA KIT DE PRENSA  
             
 

01.08.2007
UNA SEPARACION FORZADA
01.06.2007
UN DESPERTAR PARA EL CAMBIO
01.05.2007
HACIA UN MEJOR FUTURO
01.04.2007
UNA VIDA DE CAMBIOS
02.03.2007
CULTIVANDO ESPERANZAS
01.03.2007
UNA LIDER POR NATURALEZA
01.02.2007
UN GANADO QUE CAMBIA VIDAS
01.11.2006
LA VIDA SIGUE DESPUES DE LOS CINCUENTA
01.09.2006
UNA NUEVA VIDA
01.03.2006
LA INCANSABLE LUCHA DE BLANCA ESTELA
01.11.2005
QUIEN DIJO SI QUIEN DIJO NO
01.08.2005
ORGANIZANDONOS ENCONTRAMOS UNA ESPERANZA

 

UNA SEPARACION FORZADA


Su madre la tuvo que dejar a los 8 días de nacido y a los 40 días se fue para Honduras y aportar sus servicios a la guerrilla.

 

A lo lejos se divisa una mujer que carga a un nino entre sus hombros. En medio de una carretera de polvo, tierra y plantas secas se incorpora Orbelina de 27 anos junto a su segundo nino provenientes del Cantón Junquillo en Cacaopera. Con una voz entre quebrada dice: “Mi vida es bien terrible de contar”.

Su madre se separa de ella teniendo apenas 8 días de nacida y se dirige a Honduras para incorporarse a la guerrilla. “Nosotros nos quedamos con mi abuela. Y regresó al ano. De ahí la dejaron como dos anos con nosotros. Y se regresó cuando teníamos tres anos de nacido. Ya de ahí nos abandonó por completo hasta llegar a los nueve anos”, comenta. Su madre les aseguraba que hacía esto por quería un bienestar para ellos.

Durante la ausencia de su madre, Orbelina junto a su hermano se mantuvieron en el refugio de Colomoncagua. “Allá sentíamos que la vida era bien oprimida porque nosotros no podíamos salir a ningún lado. Porque si nosotros nos escapamos del campamento de donde estábamos, rápido salían los soldados de Honduras entonces ellos rápido nos capturaban o algunos los mataban, a otros los entregaban a otros no”.

Durante ese tiempo Orbelina afirma que nunca conoció un centavo. Debido a que todo se basaba en comprar, negociar y que la comida no les iba a faltar mientras sus padres estuvieran apoyando la guerrilla.

Finalmente cuando termina la guerra en El Salvador regresaron. “Pero que cada quien tenía que ver por cada quien y cómo iban a trabajar. Entonces fue cuando mi mamá se incorporó a las organizaciones que llegaban. De ahí poco a poco los fue implementando en nosotros a vivir organizados”, asegura.

Para ello se les proporcionaron 350 colones ($40) de los cuales su madre los utilizó para comprar material para trabajar.

Llevamos una vida difícil porque nunca nos habíamos acostumbrado al poder de ella. Y ella cuando nos mandaba nos decía si no lo hacen ya van a ver. Éramos bastante unidos. Además no podíamos desunirnos porque para ese entonces no habías aprendido nada nosotros”.

Posteriormente Orbelina se separa de su madre debido a que ella le exigía demasiado. Por lo que se muda a San Miguel donde trabaja durante ocho anos y aprende diversos quehaceres domésticos logra llegar a cursar hasta sexto grado en una escuela nocturna. Luego a los 17 anos se acompana.

La vida con su esposo fue más de apoyo y libre de maltratos. “Los dos vamos a las reuniones. A veces cuando yo no puedo él va y así los dos nos turnamos. Cuando yo estoy enferma él me dice que me acueste que él va hacer lo demás”, comenta.

Gracias a los siete anos que Orbelina tiene de estar con AMS le han servido para conocer más sobre sus derechos y deberes. Y han ayudado a toda la comunidad trayendo un proyecto apoyo por FUNDAMER. Creando cinco granjas donde se ensana a compartir y la igualdad con los demás.

 
INICIO | NOTICIAS | DOCUMENTOS | FOTOGALERIA | JUVENTUD DIFERENTE | ORGANIZACIONES | HISTORIAS DE VIDA | KIT DE PRENSA
Derechos Reservados ® UnaVidaDiferente.org 2007 | Diseño por www.klondesign.com

Residencial y Pasaje Decápolis #15, San Salvador | Tel: 2260-2590 Fax: 2261-1240