Esta es la historia de unos niños y niñas que vivían en hogares donde sus madres eran maltratadas por sus padres, quienes no valoran el trabajo que ellas realizan. En cierta ocasión, los niños y niñas se reunieron en un parquecito, ellos y ellas platicaron acerca de la situación que están pasando con sus familias, entonces una niña dijo: -¿Por qué no ponemos nuestro granito de arena e impartimos charlas, con las cuales prevengamos el maltrato y la violencia hacia las mujeres?
Un niño dijo: -¡Está bien! yo digo que comencemos en nuestra comunidad. Demos charlas a niños y niñas ¡ah! También a señores y señoras para que tengamos más apoyo.
Y así, comenzaron a impartir las charlas educativas y su eslogan era: "Por un mundo sin violencia y discriminación de género".
Las personas se interesaron mucho por los temas que impartían los niños y niñas. De esta manera lograron que sus padres ya no maltrataran a sus madres y les mostraron cuánto vale el trabajo que realizan las mujeres.
Los niños y niñas estaban muy felices de porque lograron que en su comunidad ya no exista la violencia y el maltrato: "Un mundo diferente queremos los niños y niñas"
Relato escrito por Stefanie Aroche, 1992